¿Te sabes la de «consejos vendo que para mí no tengo»? Pues a veces, con la automatización pasa un poco así.
Esta reflexión salió en el taller de bloqueos que organizamos hace unas semanas dentro de Automatistas LVL2. Y es que uno de los bloqueos más habituales con los que me encuentro al empezar a automatizar es: «no sé cómo generar ideas o aplicarlo a mi negocio».
En ocasiones viene de gente que lleva meses (o años) leyéndome, que entiende realmente el poder de la automatización. Pero que se bloquea al activarlo en ellos mismos.
¿Te suena de algo?
El problema no es que no tengas ideas
El problema es cómo las buscas. Porque casi siempre, cuando intentamos pensar qué automatizar en lo nuestro, nos hacemos un doble trampa sin darnos cuenta:
- Por un lado, en vez de preguntarnos qué podríamos automatizar, nos preguntamos qué sabríamos automatizar ahora mismo.
- Por otro, infravaloramos la dificultad de nuestras tareas y nos intentamos meter en batallas (aka, automatizaciones) más complejas de lo que esperábamos.
La consecuencia es que pensamos y resolvemos a la vez, y al juntarlo todo, el filtro se come las ideas antes de que lleguen a nacer. Descartas la idea buena porque no sabes (todavía) cómo montarla. Y te quedas sin idea y sin solución.
(También ayuda el perfeccionismo de turno, que para eso nunca falla).
El truco del espejo
Cuando alguien ya ha dado sus primeros pasitos y se atasca aquí, le pido una cosa «rara». Que se imagine a otra persona. Alguien que se dedica a algo parecido a lo suyo. Un colega de profesión, un conocido, ese de la competencia que le cae regular. Y que le dé consejos. Que le diga a ESE qué podría automatizar.
Parece una tontería… pero, de repente, lo que no tenía cabida para uno la tiene para el que tienes enfrente, porque te liberas de la carga de tener que hacerlo.
Lo bueno que tienes es que ahora es más fácil volver a lo tuyo y pensar: ¿cómo puedo aplicar eso a mi día a día? Desde la experiencia de automatizar para sectores que no tienen nada que ver entre sí, te prometo que debajo de los nombres distintos y tareas tan distintos, hay las mismas estructuras. Tú y ese al que aconsejas os parecéis más de lo que crees.
Así que mírate en ese espejo. A veces, para verte mejor, hay que mirar a otro.
Santy🫡
PD: si haces el ejercicio, apunta lo que te salga y no lo toques. Sin pensar todavía en el cómo. Esa lista es tu hoja de ruta de automatización, y la has escrito sin querer.
PD2: y si te quedas en blanco hasta pensando en el otro… para eso justo está la escuela. No solo por los vídeos: por tener a alguien al lado seis meses, en las sesiones en directo y respondiéndote dudas por email, para cuando el espejo no llega y necesitas que alguien mire contigo.