Repite conmigo: NO TODO ES IA. NO TODO ES IA. NO TODO ES IA…
Aunque te lo encuentres hasta en la lavadora… NO TODO ES IA.
Esa es la frase que más intenté que calara en el taller que estuve dando este lunes en el evento que organizó Make en Madrid.
Porque, aunque el taller iba sobre cómo montar nuestro primer agente con Make, creo que era fundamental primero explicar cómo ha cambiado esto de la automatización en los últimos años.
El abanico es más amplio y eso nos da una ventaja brutal para solucionar mejor los problemas y liberar más tiempo para cosas importantes (recordemos que, al final, ese es el objetivo de automatizar).
Pero no todo debe resolverse de la misma manera. Hay un tipo de automatización para cada caso y nuestro reto está en huir del ruido, aplicar criterio y decidir qué nos conviene mejor para llegar a nuestro destino.
Podríamos decir que hay 3 tipos de automatización y, si tuviera que definirlas con una palabra, serían HACE / CREA / DECIDE.
Te las cuento con un ejemplo bastante típico: las automatizaciones en el área de facturación
Automatización clásica: HACE
Podríamos decir que es una receta de cocina digital. Es el tipo de automatizaciones que estamos acostumbrados a ver y que te he contado mil veces por aquí: pasos fijos, distintas rutas cerradas e ideales para procesos estables, repetitivos y recurrentes que no tienen sorpresas.
Un ejemplo sería: recorrer los adjuntos de nuestros emails que sean facturas y subírselos a Google Drive para que los tenga a mano nuestra gestoría al final del trimestre:

Automatización con IA: CREA
Con la llegada de la Inteligencia Artificial, la película cambia ligeramente: ya no solo podemos hacer trabajo mecánico sino que, en algunos puntos, podemos meter procesamiento avanzado e incluso generación de contenido.
De repente, nuestras automatizaciones son capaces de interpretar mejor el lenguaje y, aunque tenemos que seguir trabajando con procesos de estructura fija, tenemos algo de «magia» en el proceso.
Otro ejemplo de contabilidad: además de lo que hacíamos antes, en esta empresa necesitaban extraer los datos de cada factura y crearlas directamente en el ERP.

Para eso, nos ayuda un módulo nativo de Make que se dedica exclusivamente a eso: analizar facturas.
Automatización agéntica: DECIDE
Cambio de paradigma completo. Los agentes (no confundir con asistentes) de IA ya no aplican el comportamiento clásico de órdenes cerradas y caminos fijos.
Cuando usamos un agente pasamos de dar instrucciones (haz A, luego B, luego C) a dar herramientas (puedes usar esto, esto y esto otro) y objetivos (quiero que hagas X).
A partir de ahí, será el agente quien tome la decisión. Y vuelvo al ejemplo de antes:

El agente tiene una misión: procesar las facturas recibidas en el ERP.
Y es capaz de hacer ciertas acciones:
- Buscar datos en el ERP
- Extraer datos de la factura
- Escribir al cliente si faltan datos
- Dar de alta la factura
- …y todo lo que queramos «enseñarle».
Cada una de esas acciones serán, si hablamos de Make, pequeñas automatizaciones.
Y nuestro agente se encargará de «pensar» (dame comillas más grandes) cuáles necesita usar según cada caso. Irá decidiendo y ejecutando las que necesite hasta completar su misión.
Entendida la diferencia entre las 3 automatizaciones…
¿Cuándo usamos uno y cuándo usamos otro?
Pues se me está quedando la newsletter un poco larga… así que eso te lo dejo para la semana que viene.
Saludos, automatista!🫡
Santy.
PD: ve buscando el correo la semana que viene. Asunto: cuando 2+2 no son 4.
PD2: desde la última newsletter hay unas 300 personitas nuevas por aquí. Si estás en ese grupo te doy la bienvenida, automatista!! Me encanta verte por aquí 🤩🤩🤩🤩
PD3: qué bien me lo pasé el lunes!
