Al 10,9% no le interesa este correo

Hoy vengo con dos desafíos grandes. Y te confieso que una pizca de nervios también, para qué te voy a engañar.

Como parece que esta es la semana de los cambios, novedades y nuevos rumbos… ahí van mis retos para este correo:

  • Hablarte de aprendizaje, numerinchis, hábitos, una persona de Mesopotamia y automatizaciones… sin que me taches de loco.
  • Contarte, además, el lanzamiento del 1er desafío automatista (sí, esto es lo de la formación que te contaba la semana pasada).

Lo del desafío te lo cuento al final. Por si te pica mucho la curiosidad y quieres ir directamente a eso.

Empiezo por resolver la incógnita del 10,9%

Y tú… ¿de quién eres?

Hace un par de semanas hablaba con mi amigo Charly (aka Maldito Charly, ya te hablaré más de él) sobre modelos de aprendizaje y por qué el modelo pedagógico habitual es un auténtico desastre en ciertos entornos no-estructurados.

(Sí, a veces se nos va la olla un poquito con las conversaciones que tenemos).

Sin liarte mucho, en un momento de la charla me contó cómo en algunas de esas teorías agrupan a los usuarios en 3 grandes segmentos: novatos, practicantes y profesionales.

Y, aunque el término novato no me gusta nada de nada, de manera inmediata hilé esa información con la encuesta que te mandé hace 2 semanas para conocerte un poco mejor.

Estos son los datos que extraje de esa encuesta:

  • El 48,8% sois automatistas curiosos, que estáis empezando a ver el potencial y a generar ideas para ganarle ese tiempo al reloj.
  • El 40,3% encaja en el grupo de automatistas activos, que ya han empezado a bichear de uno u otro modo con la automatización y estáis buscando dar un pasito más en el camino.
  • Y hay un 10,9% de automatistas profesionales, esos que llevamos ya tiempo trabajando a diario en asuntos de optimización y mejora de procesos gracias a la automatización.

Y, más allá de los datos, las preguntas que más se repite en todos los correos que intercambio con suscriptores como tú (bendita humanización) es sobre cómo generar ideas y saber qué se puede automatizar y qué no.

Lo que me lleva al siguiente punto.

Una persona en Mesopotamia

Saco 3 frases que me han enviado recientemente:

  • “No tengo ninguna herramienta de cabecera, ya que para mí son el medio, no el fin…”
  • “Es evidente lo que comentas, primero pensar. Peeeeeero. Si no sé que existe tal posibilidad, no puedo pensar en ellou”.
  • “Dices que la automatización es fácil, pero aún no das pistas de lo fácil…”

Y, aunque parezcan incompatibles, estoy de acuerdo con las 3 frases. Bueno, salvo la última.

Realmente no pienso que la automatización es fácil. Pero si es cierto que, cuando tienes las herramientas adecuadas… se simplifica todo muchísimo.

Y cuando hablo de herramientas, hablo de tu mente y tus neuronas como principales herramientas.

Lo otro es el clásico “¿Qué fue primero?” Puedes imaginarte como alguien que soluciona problemas… o como alguien que necesita visualizar el destino para unir y seguir los puntos del camino.

Mi experiencia con la automatización me dice que el método 1 es más acertado, porque:

  1. No siempre sabes hasta dónde te va a llevarla solución.
  2. A priori es imposible conocer todos los medios/herramientas disponibles.
  3. No todos los problemas tienen una solución automatizable… pero siempre aprendes con el proceso.

La persona que sobre el año 4.500 a.C descubrió la rueda en Mesopotamia no sabía que miles de años después la usaríamos para hacer que Elon Musk lanzara un Tesla al espacio.

Sabía que tenía un problema que necesitaba optimizar → tardaba mucho tiempo en desplazar grano de un sitio a otro y se planteó si habría una manera de simplificarlo.

A partir de ahí, supongo que se pondría a investigar, hacer prototipos y MVPs (aunque aún no lo llamaran así)… hasta encontrar su solución automatizada.

Piensas en el problema → tienes los conocimientos adecuados → buscas soluciones.

Y aquí es donde entra el tema de los hábitos. Sí, porque los hábitos y las rutinas tienen muchísimo que ver con las automatizaciones.

¿Hábitos y automatizaciones?

Si ya has llegado al punto de pensar en automatizar, el primer sitio en el que buscas son en un tipo de tareas: las que no te gusta o no quieres hacer.

Sí. Me dirás que primero piensas en las repetitivas. Pero si te flipa hacer una cosa, por mucho que la repitas… no piensas en automatizarla. Al menos como primera opción.

Pero más allá de las repetitivas hay más tareas que deben pasar el filtro de la automatización:

  • Tareas sistematizadas → que tienes clarísimo cómo se ejecutan y siguen siempre el mismo proceso.
  • Tareas repetitivas → en las que tus neuronas hacen bien poco (los clásicos copiar/pegar)
  • Tareas con opciones de fallo → hay un tipo de tareas repetitivas donde puede que falles
  • Tareas recurrentes → aquellas que se repiten en el tiempo con relativa frecuencia.

Una vez eres capaz de detectar esas tareas dentro de tus rutinas de trabajo es cuando puedes empezar a valorar si, además, son tareas que puedes automatizar.

Y si la automatización te va a permitir mejorarlas, que ese sería otro punto.

Ese es el momento en que despiertas esa mentalidad automatista que te hace valorar de verdad esas neuronas que tienes 🧠.

¿Cómo llegas ahí? La mejor manera que he encontrado es introducir pequeñas rutinas en tu proceso de trabajo que actúen como resortes o filtros por los que tienes que pasar tus tareas.

Una que me gusta mucho es cambiar el enfoque con el que organizas tus tareas. En lugar de preguntarte quién o cuándo se va a hacer un trabajo… pasar a preguntarte cómo o con qué lo puedes resolver.

De ahí saldrán muchas tareas que al final sí tengas que hacer a mano. Pero solo con abrir la mente a plantearte que no tienen que caer en tu espalda… ya tienes algo avanzado.

Por cierto: aprendizaje ✅, numerinchis ✅, hábitos ✅, una persona de Mesopotamia ✅, automatizaciones ✅

¡Ah, sí! Me queda lo del desafío

El desafío automatista

Voy al grano.

Me he propuesto un reto: conseguir a 30 personas que quieran dar un paso más en el Camino del Automatista para aprender los fundamentos de la automatización y cómo transformar ideas en tiempo de calidad.

Y acercarse a ese 10,9% de automatistas pro.

Es más: en la primera sesión de la formación cuento las 7 rutinas que implemento en mis procesos (y en los de mis clientes) para activar la mentalidad automatista.

Si, ya sé que suena a topicazo… pero de verdad te digo que he diseñado este desafío como me hubiera gustado a mí aprender sobre automatización.

  • Solo hay 30 plazas disponibles.
  • La formación va a ser intensiva
  • Vas a entrenar tu mente automatista y a construir tu propia caja de herramientas.

Insisto. Es una formación intensiva. Aquí el resto de detalles

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